Buenos propósitos. Los días previos y posteriores al año nuevo deseamos y nos desean todo lo mejor para los 365 días que están por venir.

Más allá de los usos y costumbres, esos deseos propios y ajenos no van a hacer que nuestra vida cambie por arte de magia: a los humanos nos gusta pensar que hay algo superior y mágico que nos evitará el engorro de ser mortales y el inevitable malestar de equivocarnos en nuestras decisiones.

Un nuevo año está aquí y con él viene un viento renovado que nos empuja a formular toda serie de buenos propósitos. Tal vez dejar de fumar, tal vez mejorar la alimentación o puede que en tu caso mejorar tu formación para que aumenten tus oportunidades de empleo o de una mejora laboral. Si ya tienes en mente o sobre el papel varios propósitos para 2020, ¡¡ENHORABUENA!! ya has dado el primer paso para ese cambio de comportamiento.

“nunca es tarde para empezar a cambiar así que en este sentido no hay excusas que valgan”


¿Eres de esas personas que te gustan hacer una lista de buenos propósitos?Si aún no tienes un propósito, tienes por delante 365 días para plantearte cambios que te ayuden a acercarte un poquito más al ideal de vida que quieres tener. Es más, nunca es tarde para empezar a cambiar así que en este sentido no hay excusas que valgan. Por tanto, cualquier día es el día perfecto para ello.

Pero volvamos a ti que ya lo tienes claro. Recuerda que el viento de cola que te proporciona este entusiasmo del nuevo año no va a durar mucho y lo más probable, y realista, es que lo tengas a favor durante unos días no más allá del martes o el miércoles de la semana que viene.

Te preguntarás “¿por qué Tomás vaticina que mis ganas por cambiar o hacer algo nuevo me van a durar hasta el martes o miércoles de la semana que viene? Mi respuesta es que obviamente no adivino el futuro pero permíteme esa licencia pronóstica si con ello obtengo tu atención.

Pues bien, como decía tarde o temprano el ímpetu que nos lleva a cambiar se desvanecerá y volverá a aparecer casi de manera caprichosa, y esto es natural, pero lo importante es que nuestras ganas no necesariamente han de gobernar nuestro comportamiento y sí más bien nuestro YO consciente, que es el que en este preciso instante lee con mayor o menor interés estas líneas. Nuestro YO es el que contempla el deseo de mejora en nuestra vida como algo posible y que es consciente que está en nuestras manos dar los pasos necesarios para acercarnos lo más posible a nuestra mejor versión.

Por consiguiente, para este 2020 ten muy presente tus intenciones para hoy 1 de enero, y otras que puedan venir y si un día te percatas que te has desviado de tu hoja de ruta, por ejemplo comiendo alimentos procesados, menos fruta o volviendo al sedentarismo, siempre estás a tiempo de retomar tu camino, repito SIEMPRE, CADA MINUTO, CADA HORA, CADA DÍA.

Si al mediodía has hecho trampa en la comida, a la noche puedes corregir tu camino haciendo una cena más ligera. Si llevas varios días sin andar al día siguiente de percatarte de tu desvío puedes calzarte las zapatillas e intenta andar al menos media hora. Si has pagado la academia de inglés y llevas dos semanas sin acudir a clase, puedes empezar en ese instante por ver una serie en versión original y retomar las clases tan pronto haya.

Aquí te ofrezco un truco que puede ayudar a llevar a cabo los siguientes pasos para ser más consistente en tu cambio de comportamiento:

1- Ante todo has de CLARIFICAR cuáles son tus valores. Con valores me refiero qué es lo más importante para ti en esta vida. No confundas un valor con una meta. Las metas se logran, se alcanzan con mayor o menor dificultad pero un valor siempre tiene vigencia. Por ejemplo, si para ti es importante dar cariño en tu relación de pareja, ser cariñosa tendrá sentido ahora con 30 años y muy probablemente con 60 años si sigues con esa misma pareja. Es decir, no das tu cariño hasta los 35 años y a partir de ese día dejas de ser cariñosa. Pienso que te puede ayudar si lo ilustramos con un caso específico. VALOR PERSONAL: Tener una buena salud

2-Haz una lista de propósitos. Comienza con pocos, tal vez cuatro o cinco. Aunque la palabra PROPÓSITO puede tener una connotación mucho más elevada, similar a VALOR o SENTIDO EN LA VIDA, aquí lo empleamos como un conjunto de comportamientos. PROPÓSITO: Hacer ejercicio de manera regular

3-Descompón cada uno de esos propósitos en comportamientos más simples.

META O COMPORTAMIENTOS MÁS SIMPLES: 1- Adquirir zapatillas y ropa deportiva. 2. Elegir un momento del día específicamente para andar. 3. Hacerle saber a los demás que esa hora la has reservado para ir a andar, para así prevenir que no te hagan otro tipo de proposiciones justo en esa franja horaria. 4. Elige un lugar que consideres seguro para ir a solas: Es cierto que hay personas que se animan cuando hacen ejercicio acompañadas pero esperar a que alguien te acompañe en tu meta va a condicionar que la lleves a cabo. Lo interesante es que vayas a andar ya sea a solas o en compañía, pero si esta última un día vaya por las circunstancias que sean tú igualmente irás a cumplir con tu meta. 5-Elabora un plan de contingencias para cuando llueva o haga frío y sigas andando. Esto es, ten a la mano un chubasquero y calzado adecuado para que la lluvia no sea un obstáculo para alcanzar tu meta diaria.

4-Identifica las barreras que te impiden comportarte acorde a tus valores. Te recomiendo que veas el vídeo sobre El Loro.

5-Haz elecciones en cada segundo donde seas consciente de que te apartas de tu camino.

Si quieres felicitar el año nuevo de una manera que pueda ayudar a las personas que te importan puedes reenviar el siguiente vídeo.