El arte de envejecer

 

La vejez no ha gozado nunca de muy buena prensa. Paradójicamente todo el mundo quiere llegar a viejo pero no serlo. Independientemente de los deseos de cada cual, el envejecimiento es un proceso imparable que comienza en el momento de nacer. También es cierto que hay muchas maneras de envejecer y va a depender de la persona que envejece, en qué país se envejece, los recursos económicos disponibles, los servicios sociales y sanitarios al alcance, o el momento histórico que le toca vivir. En la actualidad en España y Europa hay unas circunstancias óptimas para envejecer; nunca en el pasado las hubo mejores. Aún así, me gustaría hacer hincapié en las grandes diferencias individuales a la hora de envejecer que en buena medida vienen determinadas por cómo una persona ha vivido su vida. Se podría establecer una regla o un dicho con respecto a esto: Dime como has vivido y te diré como envejecerás.

Recomendaciones

 

En este submenú del arte de envejecer se debatirá sobre el envejecimiento activo y se expondrán de manera amena y divulgativa aquellas estrategias que se han demostrado muy útiles en la ardua tarea de envejecer con arte. Si tomamos el sentido etimológico de arte nos referimos a una obra o trabajo que expresa mucha creatividad, en este caso envejecer (VIVIR) supone un obra creativa que dura hasta que cae el telón en la última función.

Si estás haciéndote mayor o ya lo eres me propongo ilusionarte para aumentar tu calidad de vida y ofrecerte abundante evidencia científica que ha mostrado la mejor manera de envejecer activamente, en definitiva en ganarle vida a los años. Cuando llega la jubilación y la edad adulta-mayor las personas pueden enfrentarse a una serie de cambios para los que no siempre están preparadas. A saber: la inactividad de la propia jubilación; la muerte del cónyuge; la pérdida de funcionalidad o las enfermedades crónicas; la marcha de los hijos del hogar o la vuelta de estos si fracasan en sus matrimonios;  el cuidado de los nietos o la pérdida de poder adquisitivo. Todos estos eventos vitales pueden acarrear una pérdida de reforzadores sociales y un intenso estrés pudiendo llegar a tener un impacto muy negativo en la calidad de vida en la vejez.

Una de los actitudes que más contribuye a la desilusión y que es permeable a muchas facetas de la vida de una persona a cualquier edad es la falta de inquietudes. Podríamos decir que cuanto menos inquietudes e intereses tiene una persona en la vida, más envejecida y desilusionada se encontrará. Por tanto, encontraremos veinteañeros “muy envejecidos” y centenarios con muchas ganas de seguir viviendo.

Aspectos a tratar

 

Además de permanecer ocupados será crucial tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Enrolarse en las actividades y empresas que de más joven no tuvo tiempo para llevar a cabo.
  • Estar en contacto con el pasado a través de los recuerdos, fotografías y lugares que le evocan momentos significativos de su vida.
  • Mantenerse físicamente activos.
  • Explorar la espiritualidad.
  • Alimentarse de manera adecuada.
  • Normalizar el uso de prótesis y ayudas técnicas para estar en contacto con las personas y el mundo que nos rodea.
  • Acondicionar y simplificando el hogar a las necesidades actuales.
  • Evitar la soledad y desamparo.
  • Involucrarse en actividades con generaciones más jóvenes.
  • Vivir la sexualidad acorde a las capacidades físicas y corporales actuales, y no tanto comparándose a lo que una vez fue capaz de hacer con menos años.